Whatever
Llevo tiempo dándole vueltas al tema del blog, a sobre qué quiero escribir en él. Tengo borradores sobre la televisión pública, el papel de asociaciones como las de víctimas en la sociedad, el rey mandándole callar a Chávez (Resulta que soy de los pocos al parecer que cree que fue una salida de tono y que le espeluzna ver la actuación del Jefe del Estado convertida en ejemplo de todos los makis del país), en fin, sobre un montón de temas que han ido pasando por mi cabeza en los últimos tres meses, y sin embargo sigo sin publicar nada. Ni siquiera tengo la excusa del trabajo, pues cuando empecé en mi nueva empresa ya llevaba más de un mes sin publicar.
El caso es que he decidido simplemente publicar. Escribir lo que se me pase por la cabeza, e intentar de vez en cuando entre delirios y desvaríos incluir algún que otro post más sesudo, de esos que requieren investigar y exponer las cosas de una manera más elaborada, por no perder la costumbre, o más bien, por adquirirla.
Puede que haber visto los dos primeros capítulos de Californication haya influido -soy muy influenciable con estas cosas, no paré de escribir en dos meses después de ver Descubriendo a Forrester- pero en cualquier caso es algo que me apetecía, diría incluso que necesitaba.
Me despido por el momento con una canción que he escuchado a menudo últimamente y que algo que escribió Pi me hizo recordar…

Suerte con la inspiración (y que te pille posteando)
Gracias, tanto por los buenos deseos como por la visita…